lunes, 11 de agosto de 2014

DEMENTE AMOR

Estaba caminando por el jardín y recordé nuestras pláticas sobre la vida, sobre el tiempo y sobre nosotros. Te he dicho muchas veces que eres todo para mí, tú sabes que siempre he dicho la verdad con respecto a eso. Aún después de 38 años me mantengo firme en eso: Eres todo para mí. A lo lejos te puedo oír en la cocina, friendo el aderezo, y te digo, a veces no sé de dónde sacas tanto amor, tanta paciencia, tanta luz en esos ojos  preciosos que me encanta ver por las mañanas y por los días cuando las cosas van mal y me miras y todo se arregla. Tal vez en algún punto esto suene a melancólico, pero no lo es, solo que hay días en los que tengo miedo y necesito decirte esto, yo no quiero no tener tiempo después, quiero dejar una prueba escrita de que esto que yo siento por ti es real, quiero que si un día no puedo decir esto, tú aun sepas que en el fondo nunca se va a desvanecer. Gracias por este tiempo maravilloso a tu lado, gracias por decirme que soy un tonto y que a veces no pienso antes de hablar, gracias por tus tazas de café en las mañanas y por tus besos encantadores y desinteresados, gracias por tus abrazos, yo quizás no estaría aquí sin la bendición que eres para mí. Todavía recuerdo cuando encontré la tetera hirviendo y te dije que no olvides la cocina encendida, casi explota, fue tan extraño cuando dijiste que no habías sido tú. Recuerdo también cuando Salí a comprar el pan y no sabía cuál era el camino de regreso a casa, estaba tan preocupada, tan nerviosa. Perdóname. Dicen que la demencia senil no tiene vuelta a atrás, pero cada día, cuando veo tus ojos preciosos, tu sonrisa y me dices que todo va a mejorar, yo te creo. Te creo cada palabra mi bella Verita, mi Vera, mi hermosa Vera.  Espero que tú siempre sepas que te amo y que nunca amé a nadie como a ti, que cada paso que di, cada camino que yo tomé fue pensando en los dos, que volvería a perder el autobús, que volvería a conocer a tus amigos, solo para conocerte a ti, mi sublime felicidad. Aun en el fondo tengo un poco de miedo, miedo de olvidarte, de no saber que te amo, de envolverme en la demencia y ya no querer más tu mirada y tus palabras, tengo miedo de perderme y perderte. A pesar de eso quiero ir hasta donde estas ahora y abrazarte y atrapar este instante en el tiempo y quedarme así, con tu carita mi Vera, como si nunca fuera a avanzar el reloj, como si el mundo fuera solo este momento.


Te amo y no                    ( Se queda en blanco y suelta el lápiz)