Su piel, sus dedos, su cuerpo, su habitación.
La puerta secreta, silencio, susurros.
Las sábanas, la luz, la ropa en el suelo.
La tv encendida, la entrevista y un vampiro.
Arrastrándonos sobre el suelo, rasgando las pieles,
encima y debajo, en frente y en todas partes.
Sabiendo que el mundo estresa afuera
tal vez las maneras de transpirar sean mejores,
aliviar temores, romper las cadenas.
Las blondas en su cadera y tirantes en sus hombros,
seducían al tiempo contorneándose entre el polvo.
¿Dónde estaría la parte cursi del verso que escondo?
Tal vez en tardes frente a la playa oyendo la radio,
Tal vez en lugares que nadie más vio,
cuando se hacía oscuro sólo sonrió.
Mientras el verano acababa, los dos escapaban,
La noche observaba en silencio extasiada.
¿Será un gran problema lo que piensen y el qué dirán?
Entre un auto y una reja, igual se besaban,
amantes del sueño que no despertaba.
