martes, 20 de mayo de 2014

UN PERRO

He movido la cola para que me dejes entrar
¿Sabes? Estoy afuera y parece que va a llover,
estoy escarbando en tu puerta, déjame entrar,
estoy moviendo la cola, no voy a morder
solo quiero acurrucarme en tus espacios tibios.

Ya me he despulgado, lo juro,
puedo oler tus senderos con palabras que clavaste
en la pared de esos sueños tuyos,
la tierra en tus zapatos no te deja andar, lo sé,
déjame limpiar tus zapatos, déjame acurrucarme frente a tu fuego,
quiero saborear tus guisados, quiero jugar tus juegos,
quiero que para mí no exista nadie más,
quiero recordar tu olor y saber que estas cerca cuando vienes a casa, 
quiero que me digas que hice un buen trabajo.

Quiero protegerte de la mano de los tuyos que a los suyos no saben amar,
quiero que en mí puedas confiar, quiero que sepas que soy fiel,
quiero que sepas que estoy moviendo la cola y que me despulgué.

Estoy de tu lado, estoy para pelear tus batallas
estoy para ladrar cuando callas,
estoy afuera ¿sabes? Parece que va a llover,
casi pude abrir la puerta, casi caen gotas,
casi puedo sentir tu fuego, casi puedo oler la tierra en tus zapatos,
pero puedo imitar a las piedras y puedo esperar a que me dejes entrar.


Podría perseguir las ruedas pero prefiero quedarme a esperar.


LA PERSONA "INDICADA"

¡La persona indicada eh! Sí, lo sé, todos desearíamos que exista un manual de: ¿Cómo reconocer a tu verdadero amor? Cosas por el estilo se nos pasa por la mente, en especial esos momentos cuando embarras tu vida con amor y claro, cuando te rompen el corazón (¡Oh, qué triste!). Sí, a todos nos han roto el corazón alguna vez, aceptémoslo, es parte de la vida, es parte de crecer. Dicen que la sabiduría viene del dolor y puede que eso sea lo más sincero que oiremos en un tiempo. Pero, quizás ni toda la sabiduría del mundo nos baste para comprender y diferenciar un sentimiento de esa magnitud, sin embargo, existen muchas ideas sobre cómo diferenciar a la persona ideal del resto de simples mortales.

Entre una de esas ideas, y la que en particular odio, es eso sobre que debe tener los mismos gustos que tú, de lo contrario no son compatibles. Esa es la idea más estúpida de todas. En cierto modo, está bien tener cosas en común, de cierto modo deben existir momentos en los que compartan un mismo punto de vista, pero ¿tener los mismos gustos para todo? No tendría sentido, de la misma forma que no tiene sentido leer el mismo periódico todos los días, porque obviamente te sabrías todo de memoria y sería asquerosamente aburrido. El caso es que, más que ser iguales en todo, deben “complementarse”. Me preguntarán: ¿Cómo es eso profesor Demente? Pues, simplemente es aprender a ser apoyo para el otro, y tómalo como quieras, pero, con esto me refiero a que habrán cosas en la que uno sea bueno y el otro sea malo y viceversa, en ese caso encontrarán la forma de apoyarse mutuamente para seguir.

Otra de esas ideas tontas, es la de: “Dejaré de ser yo para agradarle”.  Es muy patético, pero claramente, todos diremos que eso es algo equivocado y fingiremos que nunca en nuestra vida lo hemos, al menos, intentado "inconscientemente". No tienes que dejar de ser tú mismo para gustarle a la persona de tus sueños. Lo que en este caso puede suceder, es que empieces a darte cuenta que hay cosas en ti que debes cambiar, pero para ser mejor, aprender a estar con una persona y que  te ayude a crecer como ser humano y no me refiero a que seas un títere, sino que es un efecto colateral y sin darte cuenta empezarás a ser mejor, porque crees que la persona que está a tu lado merece lo mejor.

Hasta ahí creo que nos hemos explayado de una forma un poco "entendible".

Es muy desgastante esto de tratar de dar pautas para encontrar a la persona indicada, pero lo cierto es que me podría pasar mil palabras más abajo y no terminaría de contar todo. No hay una fórmula para eso, no existe una ecuación que te ayude a descubrir quién es con exactitud tu persona indicada. Tampoco diré que soy un experto pues para nada lo soy ni de cerca, es más, podría dar muchos consejos, pero francamente muchas veces no los sigo.

Lo que sí podrías saber, es que si una persona se va de tu vida, es porque simplemente no quiere encajar en tu rompecabezas y no sirve de nada querer armar algo con la pieza de otro juego (no hay forma lógica).

Después de todo somos humanos y nos dejamos llevar por nuestros sentimientos, más exacto, por lo que vemos: por ojos místicos, por labios que bailan y sonrisas que quiebran nuestro tiempo, por aromas que se alojan eternamente en nuestro subconsciente y recuerdos antes de dormir. Nos creemos tan fuertes y somos tan débiles. Creemos que esos sentimientos son para tontos, cursis ridículos sin remedio que no tienen nada mejor en que perder su tiempo, pero ojalá el día que te pase puedas resistirte.

Pd:

“Te quiero como para escuchar tu risa toda la noche y dormir en tu pecho, sin sombras ni fantasmas, te quiero como para no soltarte jamás”

-Mario Benedetti-






lunes, 5 de mayo de 2014

FIN DEL MUNDO

Es cierto eso que dicen sobre que los finales felices nunca fueron lo más interesante de una historia, que una muerte trágica, una pareja con un amor imposible que terminan separados, etc, siempre son mucho más semejantes a la realidad y mucho más atractivas para la gente. Yo particularmente creo lo mismo, pero también creo que la gente a la que le gusta es del tipo que quiere saber que pueden existir otros que tienen una vida más mierda que la suya, pero, en un mundo como este, eso puede sonar aceptable, de hecho, muchas cosas “crueles “ pueden ser aceptables en este presente. Conozco mucha gente con un sinfín de historias tristes, terribles, sobre problemas muy ordinarios que en un cierto punto para cualquiera podría sonar al “fin del mundo”. Todo puede volverse un problema de “fin del mundo” (enamoramientos, deudas, pérdidas, etc.) y como dije antes, le puede pasar a cualquiera, pero el punto debería radicar en: ¿Qué deberíamos hacer con respecto a eso?  ¿Qué has hecho tú? 

Bueno, no quiero ser molestoso, pero probablemente habrás echado a sufrir por alguno de esos problemas ordinarios de “fin del mundo” y no te juzgo, todos lo hemos hecho, francamente es un poco necesario, pero sea como sea, esos asuntos no deben durar más de lo "necesario". 

Puedo contar sobre un amigo mío que perdió a su papá hace unos días debido a una enfermedad hepática que lo golpeo durante cuatro años, y al final como sucede a veces, el señor se fue. Mi amigo me lo conto en un mensaje al día siguiente de que sucediera y yo no podía creerlo. Cuando lo llamaba, mientras timbraba no podía dejar de dar vueltas a mi cabeza sobre las palabras correctas de consuelo que debía darle, pero cuando contesto, para mi sorpresa su tono de voz mostraba a alguien tranquilo. Quedé de ir a su casa en la noche y llamé a mis demás amigos para asistir al velorio y aunque al principio entramos a darle el pésame a la familia, luego nos sentamos en un lugar apartado y tratamos de no hablar de su pérdida, muy por el contrario, aunque no lo crean, pasamos aquella noche riéndonos, haciendo chistes sobre nuestras vivencias y demás. Me sentí muy bien de tener un amigo como él, que a pesar de estar pasando por un momento difícil, podía demostrar una fortaleza de roble. Es tan intrigante pensar en la persona que fue su padre, para criar a un hombre tan fuerte, francamente yo he sido testigo de algunas partes en esa crianza, lo conozco desde los 12 años y por lo que pude ver, fue el tipo de papá que sí, puede ser muy serio y tiene todos esos síntomas que nos trae el trabajo estresante, pero siempre lo apoyó. 

Para ser breve, puedo llegar a la conclusión de que el dolor no siempre tiene que ser una especie de “ritual” obligado posterior a un evento difícil en la vida de cada uno, no tiene para nada que serlo, eso siempre dependerá de ti, dependerá de cómo has vivido, ya sea, si crees que tu vida es una completa mierda, o si eres consciente de que existe gente en una situación peor que la tuya y que siempre puedes seguir adelante con una cara “bonita” (o sea, alegre, radiante, etc)  A pesar de todo lo dicho antes, no podré decir nunca que un final triste no es más interesante, ni que no vende más y que suena más cercano a la vida real, pero  no está mal de vez en cuando pensar que nuestras historias reales pueden tener sea como sea un final feliz.

PD: Hace poco escuché sobre este libro que ahora será película: “BAJO LA MISMA ESTRELLA”. Francamente me ha parecido una historia feliz (Rosa) contada en torno a personajes que viven enfermedades terribles, un poco como una tregua entre lo bonito y lo espantoso.

No quiero arruinarles la historia pero, cuando la lean o vean  entenderán porqué la mencioné.