Es cierto eso que dicen sobre que
los finales felices nunca fueron lo más interesante de una historia, que una
muerte trágica, una pareja con un amor imposible que terminan separados, etc,
siempre son mucho más semejantes a la realidad y mucho más atractivas para la
gente. Yo particularmente creo lo mismo, pero también creo que la gente a la
que le gusta es del tipo que quiere saber que pueden existir otros que tienen
una vida más mierda que la suya, pero, en un mundo como este, eso puede sonar
aceptable, de hecho, muchas cosas “crueles “ pueden ser aceptables en este
presente. Conozco mucha gente con un sinfín de historias tristes, terribles,
sobre problemas muy ordinarios que en un cierto punto para cualquiera podría
sonar al “fin del mundo”. Todo puede volverse un problema de “fin del mundo”
(enamoramientos, deudas, pérdidas, etc.) y como dije antes, le puede pasar a
cualquiera, pero el punto debería radicar en: ¿Qué deberíamos hacer con
respecto a eso? ¿Qué has hecho tú?
Bueno, no quiero ser molestoso,
pero probablemente habrás echado a sufrir por alguno de esos problemas ordinarios
de “fin del mundo” y no te juzgo, todos lo hemos hecho, francamente es un poco
necesario, pero sea como sea, esos asuntos no deben durar más de lo "necesario".
Puedo contar sobre un amigo mío
que perdió a su papá hace unos días debido a una enfermedad hepática que lo
golpeo durante cuatro años, y al final como sucede a veces, el señor se fue. Mi
amigo me lo conto en un mensaje al día siguiente de que sucediera y yo no podía
creerlo. Cuando lo llamaba, mientras timbraba no podía dejar de dar vueltas a
mi cabeza sobre las palabras correctas de consuelo que debía darle, pero cuando
contesto, para mi sorpresa su tono de voz mostraba a alguien tranquilo. Quedé
de ir a su casa en la noche y llamé a mis demás amigos para asistir al velorio
y aunque al principio entramos a darle el pésame a la familia, luego nos
sentamos en un lugar apartado y tratamos de no hablar de su pérdida, muy por el
contrario, aunque no lo crean, pasamos aquella noche riéndonos, haciendo chistes
sobre nuestras vivencias y demás. Me sentí muy bien de tener un amigo como él,
que a pesar de estar pasando por un momento difícil, podía demostrar una fortaleza
de roble. Es tan intrigante pensar en la persona que fue su padre, para criar a
un hombre tan fuerte, francamente yo he sido testigo de algunas partes en esa
crianza, lo conozco desde los 12 años y por lo que pude ver, fue el tipo
de papá que sí, puede ser muy serio y tiene todos esos síntomas que nos trae el
trabajo estresante, pero siempre lo apoyó.
Para ser breve, puedo llegar a la
conclusión de que el dolor no siempre tiene que ser una especie de “ritual”
obligado posterior a un evento difícil en la vida de cada uno, no tiene para
nada que serlo, eso siempre dependerá de ti, dependerá de cómo has vivido, ya
sea, si crees que tu vida es una completa mierda, o si eres consciente de que
existe gente en una situación peor que la tuya y que siempre puedes seguir
adelante con una cara “bonita” (o sea, alegre, radiante, etc) A pesar de todo lo dicho antes, no podré
decir nunca que un final triste no es más interesante, ni que no vende más y que
suena más cercano a la vida real, pero no
está mal de vez en cuando pensar que nuestras historias reales pueden tener sea como sea un
final feliz.
PD: Hace poco escuché sobre este
libro que ahora será película: “BAJO LA MISMA ESTRELLA”. Francamente me ha
parecido una historia feliz (Rosa) contada en torno a personajes que viven enfermedades
terribles, un poco como una tregua entre lo bonito y lo espantoso.
No quiero arruinarles la historia pero, cuando la lean o
vean entenderán porqué la mencioné.

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