lunes, 5 de mayo de 2014

FIN DEL MUNDO

Es cierto eso que dicen sobre que los finales felices nunca fueron lo más interesante de una historia, que una muerte trágica, una pareja con un amor imposible que terminan separados, etc, siempre son mucho más semejantes a la realidad y mucho más atractivas para la gente. Yo particularmente creo lo mismo, pero también creo que la gente a la que le gusta es del tipo que quiere saber que pueden existir otros que tienen una vida más mierda que la suya, pero, en un mundo como este, eso puede sonar aceptable, de hecho, muchas cosas “crueles “ pueden ser aceptables en este presente. Conozco mucha gente con un sinfín de historias tristes, terribles, sobre problemas muy ordinarios que en un cierto punto para cualquiera podría sonar al “fin del mundo”. Todo puede volverse un problema de “fin del mundo” (enamoramientos, deudas, pérdidas, etc.) y como dije antes, le puede pasar a cualquiera, pero el punto debería radicar en: ¿Qué deberíamos hacer con respecto a eso?  ¿Qué has hecho tú? 

Bueno, no quiero ser molestoso, pero probablemente habrás echado a sufrir por alguno de esos problemas ordinarios de “fin del mundo” y no te juzgo, todos lo hemos hecho, francamente es un poco necesario, pero sea como sea, esos asuntos no deben durar más de lo "necesario". 

Puedo contar sobre un amigo mío que perdió a su papá hace unos días debido a una enfermedad hepática que lo golpeo durante cuatro años, y al final como sucede a veces, el señor se fue. Mi amigo me lo conto en un mensaje al día siguiente de que sucediera y yo no podía creerlo. Cuando lo llamaba, mientras timbraba no podía dejar de dar vueltas a mi cabeza sobre las palabras correctas de consuelo que debía darle, pero cuando contesto, para mi sorpresa su tono de voz mostraba a alguien tranquilo. Quedé de ir a su casa en la noche y llamé a mis demás amigos para asistir al velorio y aunque al principio entramos a darle el pésame a la familia, luego nos sentamos en un lugar apartado y tratamos de no hablar de su pérdida, muy por el contrario, aunque no lo crean, pasamos aquella noche riéndonos, haciendo chistes sobre nuestras vivencias y demás. Me sentí muy bien de tener un amigo como él, que a pesar de estar pasando por un momento difícil, podía demostrar una fortaleza de roble. Es tan intrigante pensar en la persona que fue su padre, para criar a un hombre tan fuerte, francamente yo he sido testigo de algunas partes en esa crianza, lo conozco desde los 12 años y por lo que pude ver, fue el tipo de papá que sí, puede ser muy serio y tiene todos esos síntomas que nos trae el trabajo estresante, pero siempre lo apoyó. 

Para ser breve, puedo llegar a la conclusión de que el dolor no siempre tiene que ser una especie de “ritual” obligado posterior a un evento difícil en la vida de cada uno, no tiene para nada que serlo, eso siempre dependerá de ti, dependerá de cómo has vivido, ya sea, si crees que tu vida es una completa mierda, o si eres consciente de que existe gente en una situación peor que la tuya y que siempre puedes seguir adelante con una cara “bonita” (o sea, alegre, radiante, etc)  A pesar de todo lo dicho antes, no podré decir nunca que un final triste no es más interesante, ni que no vende más y que suena más cercano a la vida real, pero  no está mal de vez en cuando pensar que nuestras historias reales pueden tener sea como sea un final feliz.

PD: Hace poco escuché sobre este libro que ahora será película: “BAJO LA MISMA ESTRELLA”. Francamente me ha parecido una historia feliz (Rosa) contada en torno a personajes que viven enfermedades terribles, un poco como una tregua entre lo bonito y lo espantoso.

No quiero arruinarles la historia pero, cuando la lean o vean  entenderán porqué la mencioné.


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