jueves, 7 de noviembre de 2019

DEPORTES DE CONTACTO



Su piel, sus dedos, su cuerpo, su habitación.
La puerta secreta, silencio, susurros.
Las sábanas, la luz, la ropa en el suelo.
La tv encendida, la entrevista y un vampiro.
Arrastrándonos sobre el suelo, rasgando las pieles,
encima y debajo, en frente y en todas partes.
Sabiendo que el mundo estresa afuera
tal vez las maneras de transpirar sean mejores,
aliviar temores, romper las cadenas.
Las blondas en su cadera y tirantes en sus hombros,
seducían al tiempo contorneándose entre el polvo.
¿Dónde estaría la parte cursi del verso que escondo?
Tal vez en tardes frente a la playa oyendo la radio,
Tal vez en lugares que nadie más vio,
cuando se hacía oscuro sólo sonrió.

Mientras el verano acababa, los dos escapaban,
La noche observaba en silencio extasiada.
¿Será un gran problema lo que piensen y el qué dirán?
Entre un auto y una reja, igual se besaban,
amantes del sueño que no despertaba.



martes, 12 de marzo de 2019

CAMINANTES DEL ESPACIO

"La introducción tiene golpes bajos y contradicciones, pero todo empieza de algún modo."

Había caminado un par de años, entre un lugar desconocido y otro aún más, pero nada estaba bien. Las buenas historias a veces no terminan de forma feliz y en algunas otras ansiamos tanto la felicidad, que nos llenamos los bolsillos de esperanzas y planes. No, yo no soy así. No quiero presumir indiferencia al drama ni mucho menos parecer sombrío y malicioso. No, yo no soy así. Sin embargo, llegaba a un lugar y luego sólo huía con prisa para no lastimarme con los enredos de historias sentimentales sobre ser un caramelo de limón y no querer ser otra cosa. Ya me había visto, ya había descubierto mi esencia extraña y gitana, ya sabía que era prohibida y que el país de nunca jamás era mi país. Nunca, jamás debimos rozar esas miradas cómplices, nunca debimos mezclar nuestras almas solitarias, pero una noche, mientras todos dormían, nos encontramos sumergidos en caricias y silenciosos suspiros que nos mentían prometiendo una historia reconfortante y catártica. La voz de nuestros enemigos se hizo pequeña, el mundo giró más lento mientras nuestras manos se apretaban, nuestras vidas se hicieron parte de algo y por un instante creímos estar en el lugar indicado. 

Las misiones eran un caos, sin saber cuándo volvernos a ver, esperando ansiosos que el momento se acerque, sonreíamos y éramos amantes del silencio, mientras las dos lunas soñaban ver nuestros cuerpos perdidos entre venus y marte, alcanzando el sol y brillando al final de su espalda en dónde la adrenalina viaja a velocidad luz. Teníamos días planeando nuestras grandes hazañas, esquivando obstáculos y esperando a que todos se fueran de su casa para tener momentos a solas en una habitación llena de planetas y sistemas solares en los que chocábamos suavemente, nos alejábamos y nos volvíamos a unir una y otra vez entre sabanas de verano y primaveras que llegaban de todas partes entre vibraciones en tu abdomen que reían y se sonrojaban mientras que yo era feliz. Temiendo al futuro y a los dramas de los que escapaba, me perdía en las estrellas de sus ojos, entre sus piernas eternas, entre el silencio de su habitación. Afuera el mundo seguía, las guerras atómicas destruían ciudades y la vida se apagaba un poco. Dentro de su habitación la paz se creaba en todos los rincones, mientras que el amor se escurría por nuestros poros y nos volvíamos líquido para regresar a ser sólidos, nuestra piel temblaba y nuestras almas soñaban en secreto con un cuento que ninguno podía adivinar, solo imaginar en momentos eternos que se ocultaban al volver a nuestra vida cotidiana. Nunca sabremos lo que el otro pensaba en ese momento cuando se combinaban las radios, los mensajes cifrados, los gemidos, la estática y nuestras voces en un compás dirigido por el crujir de una cama en el asteroide b612. Sin embargo, las misiones continúan, las guerras continúan, pero en algún punto sabemos que bailamos siempre el mismo blues y caminamos ligeros en el mismo espacio.




(Fragmento de la novela "Caminantes del Espacio", escrita por C.R.Snow)