A veces, cuando no tengo nada que hacer, salgo a caminar, a
respirar un poco, a escapar de mi escondite por un rato, a ver las historias
que hay guardadas en los rostros de la gente y aunque no es mucho uno siempre
suele encontrar algo interesante por lo que escribir. A veces me pregunto a
¿dónde vamos? , poco original creo, ya que todos se preguntan lo mismo en algún
momento, como cuando tu relación de dos años se está yendo al diablo y te haces
esa pregunta, o cuando te das cuenta que el mundo no es solo tu ciudad y que
afuera en otros lugares hay gente muriendo de hambre y en guerras, lugares en
dónde hay gente con sueños, sueños que mueren con ellos, esperanzas que se
apagan con la noche. Tengo una pregunta también, sobre eso de ¿A dónde
vamos? Hay cerca de mi casa un hombre,
pintor, no los que pintan cuadros, sino los que pintan casas, interiores, y
sencillamente es su forma de ganarse la vida. Este hombre de mediana estatura
vestido de camisa y pantalón de vestir que habla con dificultad, al que siempre
veo caminar solo, y que una vez se sentaba a conversar con mi madre en la
bodega de mi calle, y le contaba sobre lo solo que se sentía, sobre que su
familia estaba en Cajamarca y que él vivía solo aquí. Han pasado muchos años y
aún sigue caminando solo. A veces cuando salgo a caminar o a comprar con mi
hermana, lo vemos caminando, viendo a todos lados, como un perro buscando donde
esconderse, a donde encontrar un amigo, alguien a quien contarle lo solo que
esta. A veces me pregunto a dónde quiere ir él, me pregunto si algún día se
cansara de estar solo y regresará a Cajamarca, me pregunto si sueña con
enamorarse, con encontrar a una buena mujer que sepa amarlo y que acabe con su
soledad, alguien a quien poder llevar a cenar, alguien con quien compartir los
fines de semana en lugar de pararse en una “hamburguesería” a comprar un
sándwich, solo para tener una excusa de conversar por unos minutos con la
cocinera y así quizás iniciar una amistad que pueda repetir los fines de semana
cuando se siente tan solo. A veces le tengo lastima pero luego pienso que eso
está mal y entonces prefiero creer que tiene a alguien especial y que ella está
ocupada en los momentos cuando lo veo solo, aunque sería realmente triste vivir
así, solo. No sé, tal vez me interesé en la historia de este tipo porque en el
fondo creo que todos, especialmente yo, pasamos periodos en los que nos
sentimos solos, por más que tengamos la mejor compañía del mundo, por más que
nos hablen de muchas cosas, siempre tendremos ese pedazo de soledad que es tan
necesaria y tan devastadora a veces, que nos hace encontrarnos con nuestro
verdadera parte, nuestra verdadera cara, ¿nunca lo has intentado? ¿Nunca te
encerraste en tu habitación? Es una necesidad, un descanso momentaneo del alma.

Me siento identificado con esta publicacion
ResponderBorrar