He conocido una chica. Me he
quedado mirándola mientras yo conversaba con un amigo y ella estaba mirándome
desde la ventana de su salón de clases. Nunca antes habíamos hablado, tampoco
nos hemos cruzado y no sé si seré su tipo, solo sé que me ha quedado viendo y
aunque pudo ser por muchas razones, uno nunca cierra la posibilidad de creer
que es algo más.
Dos semanas después se me ha
acercado para hacerme una encuesta, yo le sonreía, según mis amigos, con cara
de idiota y ella no ha vacilado en pedirme que anote mis datos completos y yo
la verdad no quería perder la oportunidad de pedirle, con caballerosidad, por
supuesto, que me agregue a mi red social. Una semana después me ha agregado y
hemos conversado, de no muchas cosas interesantes creo yo, pero parece que se
fuera divertido cada chiste sin sentido que hago. Después de una semana, le
propuse salir a tomar algo y caminar, algo muy tranquilo. Ella acepto y aunque
sin saber que hacer o decir, parece ser que no he hecho las cosas tan mal que
digamos. Me ha llamado “payaso sin circo” y pensándolo bien, ese puede ser un
apelativo acertado para referirse a mi sentido del humor, tan improvisado.
Estoy cautivado por su forma tan
elegante de moverse y su gesto distraído cuando conversamos, de la forma
artística de sus ojos y su sonrisa pícara que sacude mi ser de una forma tan
cursi y romántica que ni yo me lo creo.
Estoy siendo cruel conmigo mismo,
me estoy condenando a pensar en ella de una forma diferente, me gusta y algo
más, la extraño y no sé si estará bien, sonrió cuando llama, hablo como tonto,
más de lo normal, soy yo mismo y eso le gusta, la hago reír y eso me pone
nervioso. Ella me mira con ternura, es lo que veo, dice que soy diferente, que
no espero recibir mucho, que la hago pasar bien el momento, que ella es una
aburrida pero cuando está conmigo tiene ganas de bromear por cualquier cosa,
ella me ha dicho que soy muy especial es su vida.
Cuando la vi por primera vez,
pensé que era muy bonita, ahora no sé si salgo con ella por su belleza o es algún sentimiento
parecido a los que cantan en las canciones. No sé si esto esté listo para ser
algo más, pero lo que sí sé, es que se ha vuelto una parte esencial de la que
no puedo escapar y aunque me mata no decírselo, siento que lo que tenemos por
ahora me basta.

Me siento identificada contigo, me pasa lo mismo con un chico.
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